Buggys eléctricos

Buggys eléctricos

El poder conducir por el campo o por las dunas sin duda es una experiencia diferente si se posee uno de los tantos modelos que existen de buggys eléctricos, son como unos carros pequeños de cuatro ruedas de los que hay para todas las edades y con diferentes potencias; además que cuentan con el espacio suficiente para que puedan ir cómodamente una o dos personas.

Los buggys eléctricos son uno de los vehículos que han causado un gran revuelo en la sociedad actual, su estilo innovador destaca por contar con baterías duraderas y con una autonomía de hasta unos 300 kilómetros. Se consiguen en diversas marcas, con una variedad de potencia, modelos y hasta de colores.

Buggys rc eléctricos

Los tipos de buggys rc eléctricos son aquellos que pueden ser manejados por medio de un radiocontrol, son capaces de lograr recorrer en alta velocidades hasta por terrenos un poco inestables. Se consiguen ya equipados y armados para ser utilizados, además del carro viene con su cargador, el radiocontrol y dos pilas (una para repuesto).

Puede ser utilizado para el ocio o competencias, se encuentran en el mercado fácilmente y a buen precio. Y no requieren de ningún tipo de mantenimiento como lo necesitan otros de estos buggys.

Buggys eléctricos para niños

De este tipo de vehículos hay unos modelos diseñados para que sean manejados por los pequeños del hogar, con esto se logra que los niños tengan su primera experiencia conduciendo y que además se puedan divertir de una manera diferente.

Sin embargo, la mayoría de los buggys eléctricos para niños se consideran mucho más seguros porque poseen un control remoto para que una persona responsable pueda controlar todos los movimientos del vehículo, lo mejor es que hasta funciona a 30 metros de distancia y se evita el manejo inapropiado que provoque algún accidente.

El precio que tienen los buggys eléctricos para niños suele depender mucho de la marca y de la moneda local en donde se piense adquirir, pero no suelen tener un precio tan elevado, se paga lo justo por ser un tipo de “juguete” más sofisticado.